Herida por arma blanca

Urgencia media
-Moderadamente grave

Una herida por arma blanca es una lesión producida por objetos punzantes y/o cortantes, como por ejemplo cuchillos, navajas, estiletes, etc.

Según el mecanismo lesional, se clasifican en punzantes, incisas (con bordes bien definidos) o mixtas. Otra manera de clasificarlas depende de la profundidad de la lesión, siendo superficiales, profundas o perforantes (cuando atraviesan completamente una estructura corporal).

La causa más habitual suele ser una agresión por parte de otra persona, pero también puede ser autoinfligida.

Los síntomas dependen de la localización de la herida y de su profundidad, pero en general todas presentan sangrado y dolor intenso. El sangrado puede ser externo y visible, pero también interno y menos aparente. Cuando la herida provoca un sangrado severo, pueden aparecer signos y síntomas de shock: hipotensión, taquicardia, sudoración fría, mareo, etc. Además, si la herida está localizada en el tórax, puede acompañarse de falta de aire; si está localizada en el abdomen, puede provocar la salida de vísceras, etc.

El diagnóstico es clínico, al conocerse el antecedente de la lesión y visualizarse la herida. Se debe solicitar un análisis de sangre para conocer el nivel de glóbulos rojos, el recuento de plaquetas y los factores de coagulación. Cuando se sospecha un sangrado interno (por ejemplo, sangrado abdominal) y/o una lesión visceral, será necesario realizar pruebas de imagen: radiografía, ecografía y/o tomografía computarizada.

El tratamiento incluye una fase de estabilización hemodinámica y control del dolor. Se debe detener el sangrado lo antes posible mediante compresión de la herida, suturas y, en algunos casos, agentes hemostáticos. En caso de que se acompañe de lesión de órganos y/o de un sangrado interno, se debe realizar una intervención quirúrgica urgente. Además, puede ser necesaria una transfusión de sangre y otros hemoderivados para reponer la sangre perdida durante la hemorragia.

Se trata de una urgencia con riesgo vital, por lo que es importante no demorar la atención médica. Antes de ayudar a la persona agredida, es imprescindible asegurarse de que el agresor no continúa siendo una amenaza ni para el paciente ni para quien lo socorre; de lo contrario, se debe avisar a la policía antes de asistir a la persona herida.

Referencias bibliográficas
  • Evaluation of stabbing assault injuries in a tertiary emergency department: a retrospective observational study. Nil Deniz Kartal Yeter, M. A. Karaca, Ahmet Sefa Yeter, Elif Öztürk İnce, B. Erbil. BMC Emergency Medicine. DOI 10.1186/s12873-024-01077-9.
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Autor
Dr. Oscar Garcia-Esquirol
Copyright
© TeckelMedical 2026

Síntomas

  • Corte o herida


  • Tensión arterial baja


  • Dolor


  • Sangrado / hemorragia


  • Sudor frío

Recomendaciones prehospitalarias

Presionar para detener el sangrado.
Control del dolor con analgesia oral y/o endovenosa
Asegurarse de que las constantes vitales se mantengan estables durante el trayecto hacia el hospital
Evalúe sus síntomas y obtenga un prediagnóstico